Tu perro no está "exagerando": por qué le tiene tanto miedo a las tormentas y los petardos

Tu perro no está "exagerando": por qué le tiene tanto miedo a las tormentas y los petardos

Julio en España es un mes de verbenas, petardos y alguna tormenta de verano. Y si tienes un perro que tiembla, se esconde debajo de la cama o no para de jadear cuando empiezan los ruidos, ya sabes que esas noches son largas para los dos. 

La buena noticia es que el miedo a los ruidos fuertes es uno de los problemas de comportamiento canino más estudiados, y hay cosas concretas que ayudan, más allá de "ya se le va a pasar".

Por qué le pasa esto a algunos perros y a otros no

No tiene que ver con que sea "menos valiente". Influyen la genética, las experiencias previas (un mal susto durante un periodo sensible de cachorro puede dejar huella) y, en muchos casos, simplemente que el oído de un perro es mucho más sensible que el nuestro: lo que para nosotros es un estampido lejano, para él puede sonar mucho más cerca y mucho más fuerte.

Lo que de verdad ayuda (según estudios de comportamiento)

Contracondicionamiento: cambiar lo que el sonido significa para él. Consiste en asociar el sonido del miedo con algo que le encanta, por ejemplo premios de alto valor, o un juego, de forma progresiva. 

Es la estrategia que mejor resultado ha mostrado en estudios de comportamiento canino, reduciendo la ansiedad en una proporción muy alta de los perros que la recibieron.

Un refugio propio. Acceso a un espacio donde se sienta seguro: una habitación interior, una jaula con una manta encima que amortigüe el sonido y la luz, como una pequeña cueva. 

No es "encerrarlo como castigo", es darle un lugar donde el cerebro entienda que está protegido.

Enmascarar el ruido. Música o sonido ambiente puede ayudar a tapar parte del estímulo que lo asusta, sobre todo en el momento puntual de la tormenta o los petardos.

Prendas de presión. Las chaquetas o vendajes que ejercen una presión suave y constante sobre el cuerpo (parecido al efecto de un abrazo sostenido) calman a una parte importante de los perros ansiosos.

Lo que hay que evitar

No castigar el miedo: temblar, esconderse o ladrar no es "mal comportamiento", es una respuesta de miedo real, y castigarla solo suma ansiedad sobre ansiedad. Tampoco hace falta forzarlo a "enfrentar" el ruido quedándose cerca de la ventana: eso empeora la asociación, no la mejora.

Cuándo pedir ayuda profesional

Si el miedo es tan intenso que tu perro se lastima intentando escapar, deja de comer, o el problema no mejora con meses de trabajo en casa, es momento de hablar con un veterinario especializado en comportamiento.

Eexisten abordajes adicionales, incluyendo de ser necesario apoyo farmacológico puntual, que un perro con miedo severo no tiene por qué pasar solo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi perro tiembla con las tormentas pero no con otros ruidos fuertes? Las tormentas combinan varios estímulos a la vez: sonido, cambios de presión, electricidad estática y a veces olor. Todo esto junto puede generar una respuesta de miedo más intensa que un ruido aislado.

¿Abrazar a mi perro durante una tormenta refuerza su miedo? No, ofrecerle contacto y cercanía cuando tiene miedo no refuerza el miedo: lo que sí puede ayudar más es además darle un lugar seguro y trabajar la asociación positiva con el sonido a largo plazo.

¿A qué edad se desarrolla el miedo a los ruidos en los perros? Puede aparecer a cualquier edad, pero es frecuente que se vuelva más notorio con la edad adulta o tras una mala experiencia puntual durante la etapa de cachorro.

 

En besten trabajamos la calma desde la nutrición también: en la colección de Calma y Bienestar están las fórmulas que elegimos para acompañar (no para sustituir) el trabajo de comportamiento.

 


 


 

Esta información es general y no sustituye una consulta veterinaria o con un especialista en comportamiento canino si el miedo es severo o no mejora.

 

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.